MIRTHA OTAÑO

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CRÍTICAS

Mirtha Otaño tiene un inconfundible estilo propio, su obra es seria, profunda, misteriosa y envía mensajes como si fuesen poemas.

 

Cada obra puede leerse y el espectador tiene que sentirse atraído.

 

No es una pintora. Es una Artista, porque es una verdadera creadora.

(El pintor, pinta. El artista, crea).


 

Dr. Raul M. Oyuela
A.FIAP, Director Museum of the Americas.
Octubre, 2020.

 


Dr. Raul M. Oyuela
A.FIAP, Director Museum of the Americas.
Octubre, 2020.

Esta segunda muestra de Mirtha Otaño en la Galería Liliana Rodriguez  da cuenta  de un sólido trabajo creativo.

Continuando con situaciones espaciales y atmosféricas de alto impacto visual, la autora juega y construye aventuras que rayan en lo sub-real, al tiempo que despliega datos concretos de un mundo que para ella es cotidiano: el encuentro cromático donde cielo y tierra dialogan en armonía acunados por el espíritu del tiempo.


Mireya Baglietto
Buenos Aires, Septiembre 2018.

La obra de Mirtha Otaño tiene una reminiscencia entre metafísica y onírica. 
Sus paisajes despojados e hipnotizantes nos remiten a un mundo fantástico habitado con personajes de piernas largas.  
 
Ella no necesita la estridencia ni lo disruptivo, lo suyo es un devenir armónico construido con obras que conmueven y movilizan. Siempre apunta a lo humano, aún cuando pinta un paisaje. 
Sus temas expresan la ira, el amor y el desapego, a los que mágicamente suma la alegría, el orgullo, el  temor y la explotación, manifestaciones, todas ellas,  siempre insertas en  su propio devenir universal.  
 
Ha trabajado distintas técnicas de las artes visuales y realizado instalaciones. A su mundo pictórico suma su ser  ingeniera y pianista. “Mi mayor crecimiento -nos dice- viene de la mano de Mireya Baglietto quien me guió con un alto nivel de exigencia”.  
 
Baglietto dijo alguna vez sobre su obra “Mirtha Otaño hace algún tiempo (…) puso los motores a fondo y comenzó a navegar por la pintura con dedicación y casi vehemencia. Mirtha es ingeniera y de allí conserva el orden sistémico que aporta al desarrollo de su proceso, al mismo tiempo es creativa y jugada, interesante integración de valores que dan como resultado el surgimiento de extraños personajes, seres que ella estira, estira y estira a la medida de una perspectiva inusitada, ideario que acomoda a una temática recurrente balanceada entre los espacios de su Patagonia natal y los acontecimientos que hoy todos conocemos. 
 
Sus obras inquietan y ya de por sí esto es bueno, porque si algo debe transmitir un artista es inquietud, movilidad y riesgo. El arte es proceso, un proceso que surge de su tiempo y este tiempo, nuestro tiempo, requiere de nuestras inquietudes, movilidades y riesgos.

Susana Araujo
Directora Revista "Qué Hacemos".

Las formas y perspectivas presentes en la obra figurativa de la artista argentina Mirtha Otaño remiten a un universo imaginario. 
 
Sin embargo, los personajes tienen sombras, interactúan con objetos y se mueven por paisajes naturales y urbanos, lo que confirma la proximidad de las pinturas con referencias del mundo real. 
Mirtha acerca su arte al surrealismo haciendo uso de combinaciones arbitrarias que alteran las normas clásicas de las representaciones visuales. 
 
En sus intervenciones tridimensionales, la figura humana representa un mensaje cifrado, un mecanismo secreto que se mueve hacia lo desconocido. Mirtha Otano vive y trabaja en Argentina.

José Roberto Moreira
Curador y Galerista (Galería Colorida).
Lisboa, Julio 2018.

La obra de Mirtha Otaño juega siempre con lo onírico. Es más, tanto sus personajes como sus paisajes tienen un toque de cuento fantástico, de historia irreal, del más allá. Los colores son suaves y muy bien combinados y las formas tienden a alargarse y a terminar en puntas. 
 
Trabaja en gran tamaño porque parece que necesita el espacio para expresarse, para dar rienda suelta a esa imaginación que bulle por dentro. Parece que siempre quiere decir algo más, que la función continuará, que hay que esperar el próximo capítulo. Es decir, el espectador siempre se queda pensando en qué vendrá. Y ella siempre está dispuesta a hurgar un poco más profundo.

Susana Araujo
Directora Revista "Qué Hacemos".

El camino de Mirtha Otaño es activo y comprometido y remite a diferentes técnicas y desarrollos que pendulan entre el espacio y ciertos personajes cuya morfología redunda en movimiento, movimientos que son producto de una perspectiva forzada que induce al despertar activo en la percepción del espectador.


Mireya Baglietto
Buenos Aires, Julio 2016.

¿Dónde nacen las acciones creativas? ¿Cómo se gestan las movilizaciones que conducen a dedicar largos años  a este proceso prolijo o desprolijo que  llamamos  vida? ¿Por qué en algún momento hacemos un giro de timón hacia nuevas direcciones?  
 
En verdad no lo sé, pero sí sé que Mirtha Otaño hizo hace algún tiempo ese giro de timón, puso los motores a fondo y comenzó a navegar por la pintura con dedicación y casi vehemencia. 
 
Mirtha es ingeniera y de allí conserva el orden sistémico que aporta al desarrollo de su proceso, al mismo tiempo es creativa y jugada, interesante integración de valores que dan como resultado el surgimiento de extraños personajes, seres que ella estira, estira y estira a la medida de una  perspectiva inusitada,  ideario que acomoda a una temática recurrente balanceada entre los espacios de su Patagonia natal y los acontecimientos que hoy todos conocemos. 
 
Sus obras inquietan y ya de por sí esto es bueno, porque si algo debe transmitir un artista es inquietud, movilidad y riesgo. El arte es proceso, un proceso que surge de su tiempo y este tiempo, nuestro tiempo, requiere de nuestras inquietudes, movilidades y riesgos.  
 
¡Suerte Mirtha en la aventura, qué como toda aventura demanda de coraje para seguir construyendo el propio camino… y a su tiempo!

Mireya Baglietto
Buenos Aires, Mayo 2014.

Mirtha Otaño nació en Neuquén,  en la Patagonia Argentina. Desde muy chica mostró una gran habilidad para internarse en distintos temas. Y recorrió caminos paralelos. A los nueve años comenzó sus estudios de piano, y a los 17 se recibió de profesora de música. También se interesó por las prácticas deportivas. 
 
Ya mayor, ingresó a la facultad de Ingeniería dando comienzo a una carrera Universitaria que le procuró grandes satisfacciones. A los 23 años ya se recibía de Ingeniera Industria or. Elctrotécnica, cursando un magister en Gestión Ambiental del Desarrollo Humano.
 
Pero las artes plásticas también reclamaron su lugar y estudió dibujo, pintura, cerámica, arte digital y encontró en ese recorrido  en el taller de la artista y profesora Carmen Oliveto el ámbito adecuado para desarrollar sus necesidades de expresión. 
 
Su desarrollo artístico tiene un impulso definitivo cuando repara en su obra la artista Mireya Baglieto, quien descubre  su potencial y el tratamiento particularísimo de los espacios y perspectivas, alentándola  y acompañándola permanentemente en el camino del arte, expresándose públicamente sobre su obra. 
 
Realizó su primera exposición fuera de su provincia en el espacio cultural de Neuquén en Buenos Aires, seguida por muestras en distintas galerías, recibiendo una mención especial al celebrarse el 44° aniversario de la Galería Braque, que  acompañó diversos tramos de su carrera.
 
Las Obras de Mirtha Otaño muestran un especial tratamiento de la figura, con planos que la acercan al cubismo, más el armonioso contraste entre tonos cálidos y fríos subraya la singular estética de una artista de cuya destacada trayectoria podemos esperar nuevos logros.
 
Una mente casi leordanesca, que le permitió transitar con idéntica comodidad tanto en el arte como en la ciencia, hace de ella una artista integral que alterna el figurativismo con otras imágenes abstractas que parecen cristalizarse en el espacio, en una alternancia de líneas rectas y curvas que acentúan las particulares características de una obra signada por el dramatismo en cuadros cargados de un especial clima de soledad y tristeza; también de una inocultable melancolía que quizás sea la síntesis de la permanente búsqueda de la artista.

Diana Castelar / Bs. As. 2005
Crítica de arte del Diario Clarín, Buenos Aires.
Premio Jorge Libendinsky a la Difusión de la Actividad Plástica.

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